"No creo que me convoque a mí para vicepresidente" balbuceó el jefe de (des)gobierno porteño cuando lo encararon para preguntarle su opinión sobre la confirmación de la candidatura de mi Presidenta. Y no, no te va a convocar, no te hagas el gracioso que te queda francamente para el orto.Después de la alegría de ayer, estamos con la intriga de quién será la otra pata de la fórmula. Y acá viene la caterva de especulaciones, análisis sesudos, cotejos, consejos a Cristina: que tiene que ser del palo, que mejor que sea un aliado, que aporte votos, que no importa los votos que aporte, que un gobernador aliado, que un gobernador peronista, que alguien de afuera pero cercano, que alguien de adentro que sea probadamente leal, que pito y que flauta. Como si Cristina necesitara consejo, como si no hubiera demostrado sobradamente que sabe bien lo que tiene que hacer.
La Rama Pendenciera de Aluvión Zoológico lo quiere al Coqui de Vice. No lo pretende desde ningún análisis político ni desde arriba de ningún banquito de tres patas. Acá bancamos al Coqui por el Chaco, qué joder. Porque es el gobernador de una provincia que siempre fue como la parienta pobre de las demás. Porque Chaco merece más, sí. Porque tiene una riqueza cultural que pocos conocen, porque puso mucho muertos en Malvinas, porque lleva demasiados años postergada. Y porque hay allá tantos amigos queridos, tantos peronistas de ley, tanta gente buena que merece estar representada en la Nación por este tipo de ojos tan chaqueños, de hablar tan chaqueño, de un estar tan chaqueño.
Bueno, eso. No es una recomendación, una sugerencia, ni un consejo, ni una propuesta. Es casi casi un pedido. Acá lo queremos al Coqui de Vice, che Presidenta.
He dicho.
