
viernes, 23 de marzo de 2012
jueves, 31 de marzo de 2011
NO LO ENTERRAMOS, LO SEMBRAMOS (Crónica de un 24 de marzo diferente)

Néstor está tan presente en esta jornada que comienza –para mí- con la reunión previa en Familiares, tres de la tarde, recibiendo las instrucciones del día, papeles y más papeles, adhesiones, consignas,
hoja de ruta, presunción y no seguridad de horarios, porque primero está la marcha de los troskos y esperemos que cumplan el pacto y despejen la Plaza a la hora señalada. Salgo de Familiares con Orlando, Nora se nos va a unir más tarde, cuando termine su programa en la radio. Caminamos desde Congreso a la 9 de Julio en medio de banderas rojas, ni una sola bandera argentina, mirá qué cosa. La avenida más ancha del mundo está hasta las manos, atiborrada de gente que espera el paso de la otra marcha.
Los troskos son muchos. Diríase que están todos los troskos de la Argentina. Ni uno menos. Pasan entre nosotros gritando consignas busconas. Vienen un 24 a gritar contra el gobierno que está metiendo en cana a todos los milicos. Así de ubicaditos son. Pickle en pan dulce. Que a Mariano Ferreira lo van a vengar con la lucha, dicen. Habría que a avisarle a la loca de la voz de pito que Pedraza está en gayola. No sé, digo, a lo mejor no se enteró. Gritan contra Cristina, la comparan con la dictadura. El Pueblo sólo los rechifla, con los dedos en ve. Pobres troskos, ya no sirven ni para provocar. Se quedaron con las ganas de regalarle a Clarín la tapa de los incidentes.
A Orlando lo pierdo al toque. Se zambulle en La Cámpora como un pibe en una caramelería. Veo una piba con su remera: “Yo lo ví bajar los cuadros”.
Mi hija va llegando. Mi hombre me da el último beso del día, creo. Me voy con Nora para la Plaza, a hacerle la pata a Ana que está sola aguantando el escenario. Por el camino va explotando el celular. Estamos acá, estamos allá, van diciendo los diferentes compañeros. Néstor está tan presente. Me lo cruzo a Mendieta. Orgullo me da ese tipo, que labura silenciosamente por el Proyecto sin tirarte con ningún peronómetro. Msj d txt: Donde estás. Acá sólo escucho a un forro que putea al gobierno. Rpta: Boludo, te metiste en la marcha troska, nosotros no salimos todavía. Que lindo encontrarlo al Krencha, y recordar esa tarde sentados en la escalinata del monumento de los Dos Congresos, escuchando cómo se terminaba la impunidad en la Patria. Nora es una maestra abriéndose paso entre la gente. Yo con mi hija y su amiguita a cuestas trato de ser más prudente. Llegamos a la valla. Somos las conductoras del acto. La valla se abre. Subimos al escenario. Quedan
aún un par de banderas rojas en retirada. Ya está Orlando. Ya estamos los tres. Hoy, por primera vez en tantos años, vamos a decir nuestros nombres y oficios: Nora Anchart, periodista. Orlando Santos, actor. Yo, Roxana Balsarini, locutora nacional. El carácter de “nacional” que tiene mi título es algo que me da especial orgullo, por eso lo menciono. Siempre. Y nos sacamos la foto, también por primera vez. La foto de los tres, la plaza llena de fondo. La foto con ellos, con ustedes, con nosotros. La foto con Néstor multiplicado. Está tan presente. Decía hace unos días que este 24 iba a ser diferente. Y sin dudas lo es. Néstor está tan presente. Está ahí, saltando entre la muchedumbre, con el saco eternamente desabrochado, la corbata floja, el pelo revuelto, tal vez el camarazo en la frente. Está ahí, en medio de tantos tantos dedos en ve, tantos como nunca había visto en una marcha del 24. Porque recuerdo hace años, los peronistas éramos no muy bien vistos en esa marcha. Y casi ni nos animábamos a hacer la ve, no porque tuviéramos vergüenza, no, sino que para qué irritar susceptibilidades. Ahora estamos a nuestras anchas.
Treinta mil compañeros detenidos desaparecidos presentes ahora y siempre es el grito inaugural, un canon que me rompe la garganta y qué me importa la técnica vocal, esto se grita desde las tripas, no se puede andar pensando cómo colocar la voz. Nos lleva dos segundos organizarnos. ¿De izquierda a derecha o al revés? Qué se yo dale, vamos. Se leen las adhesiones. Circula esa energía de gente que escucha, que quiere oír quiénes estamos, quiénes somos ahí. Gente que quiere escuchar el nombre de su agrupación, su centro cultural, su sindicato, su centro de estudiantes. El aplauso fácil se consigue rápido, le digo a Nora, después de que nombra a los Putos Peronistas y a los Negros de Mierda. Se ríe. Seguimos con las adhesiones.
Pasa que cuando uno lee así, sin haber ojeado previamente más que muy por arriba, va diciendo las palabras al tiempo que va pispeando el renglón que viene. Pasa eso con la adhesión de La Tendencia Nac&pop. Voy leyendo: gracias madres, gracias abuelas… y veo lo que sigue y se me para el corazón y no me sale la voz, porque la emoción hace eso, te agarra la voz y te la lleva al fondo de la garganta. Tanto es así que mis compañeros creen que ahí se terminó la adhesión y siguen leyendo hasta que les digo paren que no terminó, lo que me da unos segundos para recomponerme y leer lo que me falta, como puedo, con ese nudo: “Gracias Néstor, gracias Cristina, por hacer posible lo imposible…” Está tan, pero tan presente… Vienen los de Choque Urbano y hacen una fiesta ahí arriba. Sí, después de todo, no nos robaron la alegría.
Llegan las viejas, nuestras queridas viejas. La plaz
a estalla en el abrazo gritado. Suben. Despacito, cada vez más despacito. La rampa es larga y ellas están más viejitas pero no más apagadas. Se acomodan en las sillas. Este es el momento en que una debe correrse. Allí está el fondo del escenario, el lugar al que una sabe que debe ir. Sentarse y escuchar el documento de los organismos que suena en las voces arrugaditas, ajadas, profundas de Haydée, Taty, Lita y Estela. Se pide la desclasificación de documentos de la SIDE y las FFAA, se pide el avance de los juicios a "los responsables civiles e ideológicos que se beneficiaron con el modelo económico de la dictadura que intentó destruir la política como herramienta de cambio y de lucha". Se recuerda la complicidad del empresariado, la justicia, la prensa y las jerarquías eclesiásticas. Se reconocen los logros en materia de derechos humanos. "Queremos reivindicar al gran compatriota y militante el ex presidente Néstor Carlos Kirchner. que ante la ONU se reconoció como hijo de las Madres", dice Taty, y agrega: "Por eso, desde esta histórica plaza te decimos `gracias Néstor y fuerza Cristina´". Y la plaza estalla. “Néstor no se murió…” Tan presente… Se va cerrando la tarde. Madres, Abuelas, Hijos, Familiares, Herman@s, van bajando del escenario. Casi sin darme cuenta volteo la vista hacia la izquierda de la Plaza, algo me llama. Alguien. Mi hombre que me hace la ve, que me mira arrobado, orgulloso, que me tira otro beso, le susurro algo que entiende. El pecho está encendido y los ojos se humedecen. Pequeños gestos de amor que le dan sentido a tantas cosas… También ahí está presente Néstor. Saludo a los chicos. Aparece un eternéstor entre la multitud. Todavía faltan las actuaciones de los grupos de rock. Orlando, Nora y yo nos abrazamos. Una vez más, lo hicimos.
Después de presentar al último grupo, emprendo el
regreso al hogar con mi hija, que estuvo todo el tiempo ahí, detrás del escenario, haciendo el aguante. El año pasado vino porque yo le dije si quería. Este año quiso ella solita. Nos vamos caminando por Diagonal Sur hacia la 9 de julio, buscando un puto colectivo que nos lleve a Constitución. Duelen los tobillos. Lalu me saca la última foto, al lado de un eternéstor, tan presente. Llego a casa, me tiro sobre el sillón. Aviso que llegué. El último beso del día me llega en forma de mensaje de texto: “Te quiero. Descansá.” Ahora sí, la jornada ha terminado. He dicho.
miércoles, 23 de marzo de 2011
UN VEINTICUATRO DIFERENTE
Mañana estaré allí y, como cada año, estará mi garganta llena de voces de los compañeros que ya no están, y que se multiplican. Estarán mis ojos llenos de tantos compañeros desconocidos y tan queridos que van ocupando cada metro de la Plaza que es suya, que es de las Madres, que es nuestras. Estarán mis manos prontas a hacer los dedos en ve.
Mañana estaré allí, y no puedo dejar de pensar que va a ser diferente, como fue diferente la Marcha de la Resistencia. Un veinticuatro sin Néstor, un veinticuatro sin el hombre que se reconoció hijo de la Madres, un veinticuatro sin el tipo que se puso la lucha de los Organismos de Derechos Humanos al hombro y tomó la decisión política de bajar las leyes de impunidad y meter en cana a todos los milicos.
No es casual que cubrieran esos pañuelos aquel cajón. Miro la foto, el blanco sobre la madera oscura, y las manos de Cristina como cariñosa guardiana del legado, de los pañuelos, de la Justicia. Hicimos bien las cosas.
Yo sé que Néstor estará allí, sonriendo.
Nos vemos mañana en la Plaza, compañeros.
He dicho
miércoles, 31 de marzo de 2010
LA PAJA EN EL OJO AJENO (Part chú)

En fin... el asunto venía por esta campaña hipócrita y cínica que Clarinete sorete viene desarrollando en el tema Derechos Humanos, corriendo al Gobierno por recontra izquierda.
Encontrámonos, en la edición del domingo pasado, con un reportaje a un ignoto ex diputado provincial de Santa Cruz, que cobró cierta notoriedad a partir de unas boludeces que le dijo al boludo de Majul para su boludo último libro. El quía es un tal Flores, otrora compañero de Néstor, hoy acérrimo difamador. No se gasten en googlearlo, toda la información que hay sobre él refiere a sus dichos contra los Kirchner.
Con total desparpajo, el tipejo dice lo siguiente sobre Néstor y Cristina:
Vean ustedes qué revolucionario el muchachito. Y qué malo, malo, malo el Néstor. Flores, la versión santacruceña del Che Guevara y Ho Chi Ming, ¡¡¡renunció al tribunal de disciplina partidario!!! ¿No será mucho, che? En cambio, el turrrrrrro de Néstor, no díjo ni pío. ¿Será porque habla castellano? ¿Y la Cristina? Bloqueó un proyecto para que se conmemorara el 24 de marzo. Ella solita. De puro guacha nomás.
El periodista (si me permiten llamarlo así) le dice:
A lo cual el zanguango responde:
Impresionante. Los Kirchner prostituyeron tanto las ideas que anularon las leyer de impunidad enviando al Congreso los proyectos respectivos, con lo cual podemos tener procesados a más de 600 represores y condenados a casi un centenar. Pero no hicieron nada para acelerar los juicios, dice. Ajá. ¿qué esperaba que hicieran? ¿Apretar a los jueces? ¿darles un sobresueldo si son más rápidos? ¿Un Presidente puede agrupar las causas? NO. Eso es competencia exclusiva del Poder Judicial. Los recursos de los juzgados son partidas especiales del Presupuesto Nacional, que debe ser aprobado por el Congreso. Lo de la cooptación con dinero y cargos de Madres y Abuelas, sencillamente es ignominioso. Flores, callate y seguí...
Adentrándonos un poco más en la edición dominguera del sucio pasquín de la apropiqadora, nos topamos con una columna de Marcelo Moreno, que es digna de ser analizada por psiquiatras, psicólogos, neurólogos y todo tipo de bochólogo que ande por ahi. Alguien que pueda explicar en qué mente perversa, enferma, retorcida, puede caber la idea de enlazar los escándalos sexuales del marido de la Bullock, Tiger Woods, Bill Clinton y los abusos sexuales de los curas con la celebración del 24 de marzo. ¿¿¿Lo quuuueeeeeé??? Así como leen. Después de hacer un breve repaso de estos episodios (que bien podría haber hecho mi tía Chabela) el tipo se pregunta:
¿las víctimas de estos disímiles atropellos, vejadas y traicionadas por aquellos en que depositaban su confianza, obtienen algún consuelo o reparación en la ventilación del arrepentimiento, en la bochornosa exposición pública de sus victimarios?
Y acto seguido, como si tuviera algo que ver, espeta:
Si yo no estoy tan mal como parece, el tipo está diciendo lisa y llanamente que el kirchnerismo se cogió a las víctimas de la dictadura. Digo, es la única manera que se me ocurre de relacionar esos episodios de índole sexula con la marcha del 24. Digo, pensando que occcc-viamente este Moreno (Moreno el malo) no sabe que todo el país sufrió los efectos mortíferos de la dictadura. O no lo sabe o él no se considera entre las víctimas. O ni considera como propios a los treinat mil compañeros desaparecidos. Ni a los cuatrocientos pibes que nos falta, contando a esos dos de los que él y todos los periodistas del multimedio no hablan, salvo para decir que la causa se desarrolla con normalidad.
El tipo sigue: "Pareció que las balas de los años de plomo se reutilizaban para disparar contra todos aquellos que no comulgaran con el ambiguo credo político que se imparte desde la Casa Rosada. Porque convengamos que entre el pago a rajatabla de la deuda, el canje con ganancias recontra millonarias a los bancos internacionales y los niveles de pobreza e indigencia, fruto de la tan particular política redistributiva no conforman un matrimonio feliz con el discurso progre y las proclamas antiimperialistas".
Pasando por alto la hijaputez de la imagen de las balas, vamos por las otras cuestiones: el pago de la deuda y la quita que consigue el país ya debe estar cansada de explicarlo nuestra Compañera Presidenta, remítase a cualquiera de sus discursos, muchachito Moreno el malo. O pregunte a Boudou o a la prima Mecha, la que nos cuida la platita. No estaría de más, tampoco, que pudiera reconocer, si es que su patrona se lo permite, que los niveles de pobreza e indigencia (si bien todavía no son tan bajos como quisiéramos, ya que nuestra pretención es llegar a cero) son OSTENTOSAMENTE los más bajos de las últimas décadas. Basta con echar un vistazo a los niveles de los 90, 2001, 2003. Por último, sería interesante, muchachito Moreno el malo, que supiera diferenciar entre un discurso progre y un discurso netamente peronista, que es el que tiene este gobierno, que no hace proclamas antiimperialistas, sino que lleva adelante políticas efectivas de soberanía e integración latinoamericana, por si no se enteró.
Termina su vergonzosa columna el empleaducho de marras con una pregunta: ¿Alguien alguna vez pedirá público perdón por esta suma de obscenidades? No hay un solo indicio que permita predecir que semejante lucidez vaya a acontecer.
La lucidez que no acontecerá, sin duda alguna, será que Marcelo Moreno pida público perdón por esta basura que escribió. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por no investigar la causa Herrera de NOble. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por trabajar en un medio que se hizo grande gracias a los chanchullos y la complicidad con la dictadura más sangrienta de la historia. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por trabajar en un medio dueño de una empresa que afanaron a una familia desaparecida. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por tergiversar diariamente la realidad, mentir, ocultar, difamar. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por seguir siendo tan golpistas y montarse sobre los Derechos Humanos para pegarle a un Gobierno Popular que fue el único que hizo cosas realmente importantes en pos del JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS CULPABLES Y SUS CÓMPLICES. Ups... esta última palabrita incluye a Clarín, me parece. Ahora entiendo. Capaz que tienen miedo de tener que repetir esta tapa.
He dicho
jueves, 25 de marzo de 2010
INSTRUCCIONES PARA CONDUCIR UNA PLAZA DE MAYO
martes, 23 de marzo de 2010
VÍSPERAS

En el Congreso los representantes "democráticos" del Pueblo pedían a gritos la renuncia de la Presidenta. "No tengo soluciones" dijo Balbín. El inefable P.C. preparaba su "apoyo crítico" a la dictadura de Videla. Dentro del peronismo, tipejos como Paladino también aportaron lo suyo...
La Presidenta de la banana en la cabeza y la voz de pito, decía que no renunciaba y convocaba a elecciones para diciembre. Diciembre. Nueve meses más tarde.
La Sociedad Rural, los dueños de la tierra y la renta, las patronales fueron finalmente a golpear la puerta de sus empleados, que en aquel entonces eran milicos.
Yo era tan chica... Jugaba al elástico en la escuela Nº 19 D.E. 5. Sólo adivinaba el desastre en la mirada azul de mi viejo que se ensombrecía sin que yo supiera por qué. Capaz pensé que estaba enojado conmigo, o quién sabe con qué. El viejo empezaba a estar triste, y con tres pibes chiquitos a cuestas no era capaz más que de putear. Bajito. Que si puteaba a voz en cuello...
Pasaron 34 años de aquellas vísperas. Algunas cosas han cambiado, otras son tan parecidas que da escalofríos. Clarín, que de ser un diario más pasó a ser el principal multimedios del país, enancado en su complicidad y fervorosa colaboración con la dictadura, ataca al Gobierno legítimo todos los días que no tienen nada de santos, desde todos los güines. La Nazión, socio de Clarín en unos cuantos chanchullos, hace lo propio. Algunos medios que otrora podían considerarse "progres" han virado hacia un cuasi golpismo innegable. Los periodistas que intentan zafar del discurso único, son tildados rápidamente de oficialistas, como si eso fuera un pecado que los llevará irremediablemente al quinto infierno.
Los representantes "democráticos" del Pueblo, han tomado el Congreso por asalto. Carrió, cada vez que anda escasa de pastillitas, sale a denunciar algo. Es capaz de decir que este es un gobierno de facto. Curioso. Si uno chusmea el currículum del agente naranja en la H.C.D, figura entre sus antecedentes su cargo como Secretaria Letrada de la Procuración General del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Chaco (Nivel Juez de Cámara) , omitiéndose prolijamente los años en los que ejerció esa función... Pero, claro está, la señorona sale en defensa de la apropiadora...
Desde el peronismo "disidente" (disidente al peronismo), el Ex Senador que carga un par de muertes sobre su espalda, pretende que haya espacio para los que quieren a Videla.
Los izquierdistas moderados y los desenfrenados, iluminados como siempre, funcionales como siempre, meando fuera del tarro como siempre, votan disciplinadamente junto a la Sociedad Rural, los dueños de la tierra, las patronales...
34 años de aquellas vísperas...
Hoy me toca volver tempranito a casa porque mañana deberé gritar aquellos gritos que mi viejo no pudo gritar, aquellas consignas que se tragaron los compañeros, aquellos reclamos que los bien nacidos no dejamos de hacer.
Mañana, una vez más, tendré el honor de pasar por mi garganta treinta mil voces... Mañana deberé poner mis años, los muertos de mi Patria, mi sangre, mi oficio, mis ojos, mis tripas, sobre un escenario hecho de pañuelos blancos y pasos cansados pero tenaces. Y ahí voy a estar, como se debe. Porque lo exige la sordidez de un pasado que no puede volver aunque algunos lo quieran. Y lo exige la urgencia de un presente de amenaza brutal hacia la Voluntad del Pueblo. Y, sobre todo, lo exige el futuro de la Patria.
He dicho.