"El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza." ARTURO JAURETCHE
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sábado, 25 de febrero de 2012

martes, 1 de noviembre de 2011

jueves, 27 de octubre de 2011

EL TIPO (y yo)

Aquel 27 de abril le fiscalicé en una escuela de Quilmes. O le quise fiscalizar, porque a mitad del día me sentía muy mal, muy débil, y me fui a casa. Al otro día, al médico que me dejó internada, sin entender cómo podía estar parada teniendo poco más de dos millones de glóbulos rojos. Así estaba yo cuando el tipo entraba en el ballotage, anémica hasta la puta madre.

Mis compañeros de Quilmes le tenían fe. Yo, no mucha, machucada como estaba de tanta derrota, de tanto hijo de puta que había hecho mierda mi partido y mi Patria. Pero a los pocos días, Me*em se bajó y el tipo habló por radio. Yo lo escuché cuando venía en el Roca y me quedé dura. Este tipo me gusta, este tipo es el tipo, me dije. Y empecé a creer un poco. Llegué a la legis y le dije a Pablo "el tipo es kirchner". Nadie le confiaba mucho, por el tema de que lo había "elegido" Tachuela, a ninguno nos gustaba eso, pero bueno, es lo que hay.

El 25 de mayo no fui al Congreso. Lo vi por la tele. Dije "el tipo está loco" cuando lo vi jugar con el bastón. Escuché atentamente, escuche a un tipo que se declaraba hijo de las Madres de Plaza de Mayo y decía que no iba a dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada. Y ahí el tipo se convirtió en mi Presidente.

Un par de días después, el tipo le pegó una patada en el culo a toda la cúpula militar, incluido Brinzoni, al que le pegó un sosegate cuando el milico se atrevió a cuestionar la decisión presidencial. Con eso desarmó el arreglo que había abrochado Tachuela y me demostró que no era ningún chirolita.

Pasaron los días, los meses y el tipo seguía construyendo Patria. Bajaba las leyes de impunidad, hacía bajar el cuadro, mandaba a la mierda al FMI, al ALCA, que no nos vengan a patotear, le dijo en la propia jeta a Bush. El tipo estaba loco y se ganaba mi corazón a puro huevo.

El Pueblo empezaba a ser feliz y la Patria, grande. Tan grande que entraban los países hermanso a quienes siempre le habíamos dado la espalda. Yo no podía creer lo que pasaba, pasaba lo que siempre había soñado, Latinoamérica se unía poniéndose de pie ante el imperialismo. Y era obra de este tipo.

El tipo dejó el sillón y nos dejó una Presidenta de puta madre. Nos mintió un café literario, cagándose de risa, como era su costumbre, qué lindo es recordar cómo se reía.

Vino la andanada destituyente y el tipo se calzó los guantes para defender a su compañera y a las instituciones. En ese tiempo se armó Carta Abierta, y yo empecé a ir, simulando que era una intelectual, já. Un día me dice Coco Plaza "viene Néstor". Naaaaaaaaahhhh, me jodés. Y sí, el tipo vino, y el Coco, que es un compañerazo, le dice "flaco vení, te presento a una compañera". Y el tipo viene, me saluda, se saca la foto conmigo. Y no se saca la foto así nomás, me abraza, me pone en el hombro su mano pesada, me pega el cuerpazo, lo abrazo de la espalda y siento al tipo ahí, como cuidándome, como que nada malo puede pasar, como un hermano mayor que está dispuesto a cagar a trompadas a cualquiera que se te acerque.

La otra vez que lo tuve cerquita fue cuando tuve que conducir un acto del Frente Transversal en el Luna. Reproduzco acá lo que escribí en aquel momento:



"...Y empiezan los discursos. Y el infarto tan cerquita… Porque te cambian mil veces la lista de oradores. Porque cinco tipos te dan órdenes y contraórdenes simultáneamente. Y alguien tira la bomba: “en veinte minutos llega Néstor” ¡Aaaaaaacabáramos! Un sobre con ántrax no causaría el mismo efecto. Viene Dios.

Los monos de Dios, que ya estaban en el escenario, cobran vida. Y empiezan a darte órdenes. A vos y al pinta de nabo que por un momento cree, pobre, que él va a anunciar la llegada de Néstor. Que ya está ahí, parece. Tenés que anunciarlo. Tenés que decir lo que los muchachos más quieren oirte. Y vas, exultante, y les gritás que preparen los bombos y las gargantas porque llegó el compañero Néstor. Y los muchachos explotan. Y empiezan a corear, mientras en el escenario alguien te dice que no y todos los demás se dan vuelta hacia el lugar por donde va a entrar Dios. Ahí caés en la relatividad del tiempo. Los segundos más largos del día. No sabés cuántos son, parecen interminables esos segundos en los que Néstor no aparece y vos vas pensando cómo mierda hacés para decirle a los muchachos que no, que no está, que mientras seguimos esperando va a hablar Depetri, o va a cantar Copani, o les vas a pasar una receta de cocina.

Pero ahí entra Néstor y el alma te vuelve al cuerpo. Canta Copani, habla Depetri. Cierra Néstor y lo tenés que anunciar. ¿Y qué carajo decís? Entonces un rayo catódico te alumbra la neurona y gritás la frase que al otro día sale en Clarín: “Habla el artífice de la recuperación de la Patria…. ¡¡¡compañero NestorrrrrrrKiiiirrrrchneeeerrrr!!! Lo decís convencida y abajo lo escuchan convencidos. Ya está. Te podés morir si querés, mientras los muchachos explotan y los de la tribuna norte empiezan a irse, carajo, ¿para eso rompieron tanto las bolas
?

Después de aquello, la derrota del 2009, seguía la construcción de la Patria Grande, el tipo se va a la Unasur, es un mostro que crece y se gana todo, ya no sólo mi corazón.








Y el día, hace un año. El tipo, que está loco, va y se muere. Puta madre. ¿Qué hacemos? ¿Qué hago? Viene el abrazo de mi hija, que me contiene, puta madre. Busco el hombro de mi compañero, desolado como yo, puta madre. Nos vamos a la plaza los tres, nos encontramos con decenas de miles, todos hechos mierda como nosotros, puta madre. Nos comemos quince horas de cola y no, no llego, el cuerpo dice no y me desmayo, recontra puta matre. La Patria queda desprotegida ¿queda desprotegida? No. Ni la Patria ni yo quedamos desprotegidas. Ni los viejitos, ni los pibes, ni las mujeres, ni nadie. Nadie queda desprotegido porque queda Ella, ahí paradita en medio de su dolor, custodiada por el Pueblo, por nosotros, que el domingo triunfamos, que ayer triunfamos metiendo en cana a los genocidas. Ella y nosotros. Y ni Ella ni nosotros aflojamos, porque eso, eso nos enseñó el tipo.








He dicho

miércoles, 23 de marzo de 2011

UN VEINTICUATRO DIFERENTE

Y mañana estaré allí, en el escenario, emocionándome otra vez al ver llegar la multitud memoriosa acompañando una gran bandera portada por las viejas, que caminan cada vez más despacito pero no dejan de caminar.

Mañana estaré allí y, como cada año, estará mi garganta llena de voces de los compañeros que ya no están, y que se multiplican. Estarán mis ojos llenos de tantos compañeros desconocidos y tan queridos que van ocupando cada metro de la Plaza que es suya, que es de las Madres, que es nuestras. Estarán mis manos prontas a hacer los dedos en ve.

Mañana estaré allí, y no puedo dejar de pensar que va a ser diferente, como fue diferente la Marcha de la Resistencia. Un veinticuatro sin Néstor, un veinticuatro sin el hombre que se reconoció hijo de la Madres, un veinticuatro sin el tipo que se puso la lucha de los Organismos de Derechos Humanos al hombro y tomó la decisión política de bajar las leyes de impunidad y meter en cana a todos los milicos.

No es casual que cubrieran esos pañuelos aquel cajón. Miro la foto, el blanco sobre la madera oscura, y las manos de Cristina como cariñosa guardiana del legado, de los pañuelos, de la Justicia. Hicimos bien las cosas.

Yo sé que Néstor estará allí, sonriendo.

Nos vemos mañana en la Plaza, compañeros.

He dicho

miércoles, 17 de noviembre de 2010

MILITANCIA Y CUMPLEAÑOS

Cosa rara esta de tener unido el cumpleaños a una fecha tan particular. Pasan muchas cosas. Por un lado eso de pensarse, de revisarse, esos balances pedorros de la vida que una hace y después tira a la mierda por la sencilla razón de que todo en la vida se va modificando, todas las lecturas, todos los recuerdos, los enojos y las tristezas, las decepciones, las angustias, las málas épocas. Lo que no cambia son los momentos de felicidad, aunque una siempre espera un poco más. Y la pequeña coherencia que se pudo mantener a lo largo de los años y es uno de los orgullos más encarnados.

Por otro lado la impronta peronista que tiene el hecho de cumplir años el 17 de noviembre. Siempre alguna reunión, algún acto, algún algo que te obliga a andar a las corridas para hacer la torta. Porque, como sea, el cumpleaños debe tener torta.


El algo de este cumpleaños entremezcla la tristeza y la voluntad, la tristeza y las convicciones, la tristeza y la trinchera, la tristeza y el trabajo, la tristeza y la militancia, la tristeza y la lucha.
Hoy habrá torta y los amores, y un invitado más, que con sus ojos estrábicos palmeará mi hombro y dirá, "dale piba, muy rica la tortita, pero metele que hay que seguir laburando".

Feliz día de la militancia a todos los cumpas

viernes, 5 de noviembre de 2010

¿QUÉ TE DEBO, FLACO?



Todos te debemos algo, parece. Eso pensaba, entre otras tantas cosas, en estos días en la plaza, en medio de un dolor inédito, un dolor que vos me inauguraste. Pensaba que todos te debemos algo, decía. Quien no te debe un trabajo te debe la alegría. Quien no te debe el puchero te debe la dignidad. Y así.

Y yo, flaco, yo... ¿qué te debo?

Yo tengo una hija de dieciséis años, flaco, a la que crié sola. Sola ella y sola yo, digo. Desde chiquita le hinché el marulo con cosas como la dignidad, la solidaridad, la Patria. La dignidad era no venderse en los tiempos en que mirar para otro lado podía hacernos la vida más fácil. La solidaridad era bien concreta, tenía la cara de la cartonerita que abría los ojos así ante una barbie con su camita. La Patria era ese lugar en donde debíamos caber todos.

Mi hija es extremadamente bella, flaco, bella en serio. Esa belleza que lastima los ojos. Te juro que no es babeada de madre. Y le machaqué durante años que si bien esa belleza podía abrirle algunas puertas, eso no era lo importante. Lo importante era ser buena persona. No querer llegar primero o más alto sino entender que debíamos llegar todos juntos. Lo importante era estudiar para ver cómo ayudar a que el Pueblo viva mejor. Trabajar para forjarnos un futuro en bondi, nunca en taxi.

Años me pasé contándole que había otra forma, que había otro país posible, que no está bien que cada quien cuide su culo, que hubo días que fueron peronistas y los chicos tenían juguetes y conocían el mar, que los obreros hacían asado todas las semanas y que la gente se ayudaba mutuamente, sin esperar recompensa más que la satisfacción de haber hecho lo que se debía hacer. Días felices que debían volver.

Mi hija me vio volver a la militancia cuando todavía era chica. Se tuvo que comer incontables reuniones y actos porque no tenía con quién dejarla. Después, ya podía dejarla unas horas sola. No es fácil una militancia en un hogar monoparental con jefatura femenina, flaco. En algún punto yo me sentía culpable por, de alguna manera, no estar tanto con ella. Nunca se quejó, pero yo le decía -"esto lo hago porque quiero dejarte un país mejor".

Mi hija me abrazó fuerte fuerte cuando me vio llorar frente a la tele que juntaba la palabra muerte y tu nombre, flaco, algo imposible para mi. Le dije ahogada -"este tipo nos devolvió tantas cosas...". Me abrazó más fuerte y supo, en ese instante, que todo aquello con que yo había machacado durante años, es absolutamente verdad.

Mi hija vive ahora en un país mejor.

Eso es lo que te debo, flaco.

jueves, 4 de noviembre de 2010

EL PONCHITO DE LOS POBRES


Un montoncito de viejos en las afueras de Milano. El invierno es crudo y ellos son pobres de toda pobreza. Por entre las nubes pesadas asoma, anhelado, un humilde rayito de sol. Apenas alcanza a entibiar unos pocos metros cuadrados. Los viejos se apelotonan ahí, al reparo de ese impensado poncho que de repente se corre un poco, y los obliga a trasladarse amontonadamente juntos esos indispensables metros para ampararse de la dureza del invierno

Siempre me conmovió esa escena de “Milagro en Milán”. Esa sencillez, ese ojo piadoso de la cámara, esos pocos cuadros de celuloide para mostrar la verdad irrefutable que el Pueblo sabe por Pueblo: el sol es el ponchito de los pobres.

Sucede que a veces, algunas personas pasan por nuestras vidas con esa impronta de tibieza, de reparación, de restauración, diría mi amigo Dorio. Pasan por mi cuero algunas imágenes de estos días donde el dolor y el agradecimiento van tomaditos de la mano. Nadie nos lo contó, lo vimos en la pantalla, en los abrazos que derrapaban en llanto desconsolado, en el relato de nuestros compañeros de interminable fila, de innumerables horas, de cansancio acumulado. Compañeros de sollozo y gritos y puteadas, y o juremos con gloria morir, andatecoboslaputáqueteparió. En nuestras propias miradas perdidas.

Una jubilación, una pensíón, una asignación para el pibe, un trabajo, el asfalto de la villa, la iluminación de la calle, el agua, la piba que volvió al cole, la casita, el asado, los domingos. Esas cosas relataban bocas desdentadas, pieles curtidas, pelos chuzos, ojos cansados de tantos años de desolación y olvido. Pobres como los de De Sica, desangelados porque el rayo de sol se les corrió unos metros y de pronto pareciera que no hay cobijo posible. Pobres que fueron a agradecer estos apenas siete años de ponchito.

Nosotros, los bien comidos, los que estuvimos muy mal pero no llegamos al fondo, los que nunca salimos a cartonear, los que terminamos secundario y estudios superiores, relatábamos aquella imagen del cuadro del genocida que se bajaba, la recuperación de la política, de la dignidad, la unidad latinoamericana, el crecimiento económico, el corte de manga a los buitres, el enamoramiento de la Patria y sus símbolos, la voluntad de volver a la militancia, el regreso de la alegría. Cosas no por conceptuales menos concretas.

Los otros… no merecen ni una línea.

Todos menos los otros sabemos por Pueblo que Néstor fue eso, un rayo que entibió la Patria, que nos arrebujó, nos arropó, nos nutrió con su tozudez, con sus convicciones que no dejó en la puerta de la Rosada, tal como lo había prometido. Néstor es un rayo que nos seguirá entibiando.

Algunos pretenden hacernos creer que se nos vino la noche. O peor aún, que se nos vino el invierno. La verdad es que desde hace unos días sólo está nublado. Pero sepan que estamos en plena primavera. Y no vamos a parar hasta que el verano llegue a todos.

He dicho

sábado, 30 de octubre de 2010

MÁS PINGÜINOS

¡¡¡Gracias Barragán!!!

jueves, 28 de octubre de 2010

EL AMOR

Todavía no puedo escribir. Todavía no. Pero anoche recordé este posteo que escribí hace ya tanto... o tan poco. Y me acordé porque me dí cuenta de que, detrás de todo esto que nos abruma, hay una inmensa historia de amor...



jueves 25 de junio de 2009

TE AMO TANTO...


Será que soy muy mina, muy peroncha, y muy de barrio. Y que - por esas tres cosas- todavía creo profundamente en el amor. Será que en mi barrio el machismo impide a los hombres abrir su corazón ante el mundo y reconocer que se mueren de pasión y ternura por una mujer. Y cuando eso sucede, o sucede algo parecido, en la intimidad de un cono de silencio en medio de la calle o en el secreto de un vino, la emoción me cierra la garganta y me destroza el pecho. Será que se trataba de una presidenta y un candidato. Será que ando medio sensibluda con estas cuestiones del corazón, últimamente.

Será por alguna de esas cosas o por todas juntas, que de pronto, la política se fue a la mierda y me quedé colgada con una declaración de amor.Ahí, en pleno corazón del conurbano peronista.

Ahí, donde estaban miles de gronchos con sus compañeras. Capaz con los pibes. Otros que fueron solos y habrán pensado, o no, en la doña que estaba en la casa esperando con el mate.Ahí, con decenas de cámaras que multiplicaban la imagen, esperando el grito de guerra, la arenga crispada, el sarcasmo resentido.

Ahí, el candidato fue Néstor y la Presidenta fue Cristina. Y Néstor le habló a ella. "Te amo tanto...", le dijo

Y yo moqueé como una tarada, pensando que no hay nada en el mundo más poderoso que el amor entre dos Compañeros.

miércoles, 27 de octubre de 2010

ESTE BLOG ESTA ORGULLOSO DE SER PARTE DE LA MIERDA OFICIALISTA