"El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza." ARTURO JAURETCHE
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martes, 25 de octubre de 2011

NO PARAR DE REÍR

Y sí. ¿Por qué parar? ¿Cómo no reír hasta el cansancio cuando estuviste todo el día laburando, esperando ese momento glorioso de abrir los sobres y empezar a contar los votos? ¿Cómo no reír si cuando terminás tu tarea pasás por la casa a dejar el mate y justo prendés la tele y ahí está la bola naranja anunciando su resistencia al régimen, algo occccvio a juzgar por su figura? ¿Cómo no reír si hasta te animás a hacer estos chistes fáciles y pelotudos sin sonrojarte?


No parar de reír, porque te acordás de las señoronas de barrio norte saliendole a cacerolear a tu presidenta, llevando a las sirvientas a aquellos actos destituyentes, te acordás de aquella tristeza sin mensura del 2009, del odio que te provocó la cara de satisfacción de Santo y María laura anunciando la derrota, si tenías que guardarte en la discusión con tus parientes que te aseguraban que Cristina no llegaba a fin de año, igual que los periodistas, los politiqueros, el verdulero, el tachero, guardarte con tus parientes porque el tío es grande y bueno, le cree a Clarinete y vos qué le vas a decir, no querés discutir con tu tío porque lo querés hasta la mierda, ida y vuelta. Y hoy sabés que el tío debe tener una bronca bárbara, porque es gorila pero buen tipo, siempre fue bueno, hoy debe estar amargado y capaz algún día se de cuenta de que seremos incorregibles como decía Borges, pero hacemos cosas buenas para el país.



No parar de reír porque ya te lloraste todo hace como un año, cuando el Flaco nos dejó sin previo aviso y vos te quedaste así, hecha pelota, como todos los compañeros, como Ella, que te mostró cómo había que hacer de tripas corazón y seguir laburando, dejando con la ñata contra el vidrio a todos los boludos que pensaban que con semejante golpe, Ella no iba a poder seguir.



No parar de reír cuando vas caminando hacia el hotel y llegás a la Nueve de Julio y empezás a sentir los primeros bocinazos, y ves el aluvión zoológico que marcha hacla la Plaza una vez más, exultante, rebosante de esa alegría primaria que sale de todo peronista en forma de vivaperóncarajo, dedos en ve, salticados en la vereda, gritos desde los micros, agite de banderas, y risas, risas, risas. Y alzás los ojos y ves a la Eva inmensa que parece estar gritando el triunfo igual que vos, y le hacés la ve como saludando con todas tus tripas.



No parar de reír cuando te amontonás con la gente, con los morochos y morochas que vienen quién sabe de dónde, ya no es el subsuelo de la Patria sublevado, ya no es sublevado, ahora viene a festejar. Cuando te aprietan, te empujan, te comentan números, te comentan reacciones de los derrotados, se hacen chistes, tan fáciles como el del principio de este posteo. Cuando ves a los pibitos sobre los hombros de sus padres, una nenita me acuerdo, con sus ojos grandes y marrones, sus rulitos que llegaban a los hombros, contenta capaz que sin saber por qué. Cuando ves a los pendejos, y te ves a vos misma a esa edad, cuando comenzaste tu vida política con una violenta derrota y estos pibes qué suerte tienen, empezar así.



No parar de reír cuando ves esos viejos peronistas, gente grande grande, entrada en canas hace mucho tiempo, con los ojos húmedos, capaz que ya no creían que este vientito fresco podía volver a la Patria, esta Justicia, este crecimiento, esta reactivación de la industria, todas esas cosas que los peronistas nacidos y criados aprendimos como un catecismo y que ellos vivieron. Y ahora lo están repitiendo. Quién sabe cuántas cosas hay detrás de esos ojos lloricosos.



No parar de reír cuando ves la fila para el choripán y tu hombre dice que es muy larga. Zapallito mío, ¿qué otra cosa tenés que hacer esta noche que no sea comerte la fila y clavarte un choripán como Perón manda? Y el tipo que va y le pide al choripanero dos que estén cocidos y vos no podés creer que esté pidiendo eso, el desubicadito, y menos podés creer que el choripanero le diga "dame un minuto" y le encaje el chori medio crudón al flaco de atrás.



No parar de reír cuando querés salir un poco de la marejada y buscar la pantalla, porque querés verla, querés verla y ni en pedo vas a poder llegar a ver la pantalla así que te conformás con escucharla, en esa Plaza tuya, en esa Plaza de nosotros, Pueblo riente.



No parar de reír cuando te vas de la plaza y cruzás Bolívar y llegás al triangulito ese y te parás y agarrás el pecho del fulano tuyo y llorás, llorás y llorás porque qué bueno es estar con él y porque no podés parar de reír.



No parar de reír cuando casi ni podés caminar y vas saliendo del quilombo, y volvés a cruzar la Nueve de Julio y ahí está la Eva otra vez, la de los humildes, que sonríe, plácida y satisfecha, y le hacés la ve como saludando, con todas tus tripas. Cumplimos, Señora, ya podemos ir a descansar. Y seguís el camino a casa, y no parás de reír.


He dicho.

lunes, 24 de octubre de 2011

Yasssstá...

Ya nos levantamos tempranito ayer, fiscalizamos, nos comimos los nervios, hicimos las cuentas, llevamos las carpetas al comando, festejamos, y nos fuimos a dormir pasadas largamente las dos de la mañana.

Hoy, la legis está cerrada porque ahí se guardan las urnas, así que no tengo que ir a laburar. Así que siendo las seis de la tarde recién termino de almorzar, así que estuve tooooooodo el día haciendo fiaca, fiaca y más fiaca. Yo que tengo la oportunidad, no me la voy a perder. Y puedo hacer fiaca, sobre todo, TRANQUILA. Total, yassstá, ya aseguramos nuestro gobierno por cuatro años más.

Mañana, capazmente haya algo por acá. Hoy, solo fiaca.

He dicho.

domingo, 23 de octubre de 2011

URNAS




UNA VEZ, UN HIJO DE PUTA LAS GUARDÓ...






OTRA VEZ, OTRO HIJO DE PUTA LAS QUEMÓ...




ESTA VEZ, EL PUEBLO ARGENTINO LAS VA A REVENTARRRRRRRRRRRRRRRR!!!

sábado, 22 de octubre de 2011

VÍSPERAS

Me gustan las vísperas desde que era chiquita. Es como el olorcito del café que llega en bandeja, como el sonido profundo de las copas antes de que el tinto y los ojos del bienquerido inunden el alma, como el primer acorde de una canción que escuchamos por la radio y nos disponemos a disfrutar, como el ta ta ta ta ta en el timbre que anunciaba la llegada de mi viejo con los bolsillos llenos de caramelos, como el temblor del pibe que espera la llegada de la chica el día que se le va a declarar.

Las vísperas de mi cumpleaños eran algo fabuloso. Colgar las guirnaldas en el comedor, una de tríangulos que decian feliz cumpleaños y las de papel crepé que armábamos nosotros, comprar el jamón y el queso para rellenar los sacramentos, mi vieja en la cocina preparando la torta, planchando el mantel, mi viejo que a la noche traía las últimas cosas, mis hermanitos muertos de envidia porque la homenajeada esta vez era yo. Toda una preparación infernal para una fiestita que no duraba mucho más de dos horas, sin payaso ni toda esa parafernalia porque en aquella época medio que no se usaba mucho, y si se hubiera usado mis viejos no podrían pagarlo y además no entrábamos todos en un dos ambientes.

Las vísperas del primer día de clases también estaban buenas. Forrar los cuadernos con papel araña azul, sacar punta al lápiz negro, a los de colores no porque ya venían con la punta sacada. Pero con la gillete mi mamá les hacía una feteadita en la parte de atrás para que yo pusiera mi apellido. El olor de los cuadernos nuevos, del plástico de la cartuchera, acomodar todo en el portafolios de cuero marrón claro. Mi vieja planchaba el delantal de tres tablas y lo dejaba en una percha colgado, anhelante. Los zapatos guillermina perfectamente lustrados, las medias azules bien dobladitas, la cinta azul para el pelo también planchadita para que el moño quede impecable.

Otras vísperas lindas eran las de Reyes. Había que escribir cartita, jurando y perjurando haberse portado bien ese año, cosa no siempre cierta, más bien nunca, recorrer el barrio juntando pastito para los camellos, lustrar bien los zapatos, que queden brillantes para que a los reyes les guste, poner el pastito y los zapatos y el agua al lado de la puerta e irse a dormir tempranito porque a los reyes no les gusta que los vean y además así el tiempo se pasa más rápido y llegaba la mañana de regalos, ojalá sea un libro de la colección Robin Hood, puede ser El Príncipe Valiente, o Sandokán.

Las vísperas de un viaje tengo tambiém. Un viaje que me llevaba mil kilómetros al norte de mi vida, de mi gente, de mi amigos, de mi parientes, del viejo, la vieja, mis hermanos, hacia una provincia olvidada, postergada, un pedazo de suelo argentino que siempre me había llamado la atención en el mapa por su forma de caballito. Tener el pasaje para ir en tren, cargar los libros más importantes, toda la ropa. Hacer el avío que era al mismo tiempo cisura y raigambre con este Buenos Aires querido y odiado. Ver los ojos infinitamente azules del viejo que apoyaba mi decisión con todo el generoso dolor del que pueda ser capaz un padre, porque él también apostaba a que allá, entre chivatos y viento norte, encontraría la alegría del amor en unos ojos negros y buenos, y mi propio camino. No saber, no saber, que en un gesto de amor casi primario, la vieja había deslizado subrepticiamente un frasco de nescuik y otro de azúcar, que fue su forma de decirme que me quería, impedida como estaba de ponerlo en palabras, siendo, de hecho, que no me hablaba desde hacía dos semanas, cuando supo que la ida era cierta.

Las vísperas de un estreno. Despertaba a veces aterrorizada después de soñar que me había olvidado la letra o me faltaba el vestuario. El último ensayo, sin cortes, descubriendo vericuetos del personaje hasta último momento, sabiendo que iba a seguir descubriédolos en las funciones. Anotar todo, para no olvidarse ni el trapo ni el vinagre para pasar al escenario antes de la función, así viene mucha gente. Las indicaciones de Hemilce, la mejor directora que tuve en mi vida, la que sacó lo más brilante de mi vida como actriz. Intuir que allá, en la última fila, iba a estar el viejo aplaudiendo como cuando actuaba en Buenos Aires, orgulloso de esa hija que cumplía sus sueños. Asegurarme de no tener nada amarillo, de que estén todos los maquillajes, de no coserme nada con la ropa puesta. Soñar con el aplauso del público, que siempre agradece lo que se le brinda desde las entrañas. Y el nudo, el nudo ese, indescriptible, en la boca del estómago, el temblor de patas que iba a durar justito justito hasta el momento de poner el pie (derecho) sobre el escenario, para que la magia llegara y por una hora y pico todas esas personas creyeran una historia.

Mucho más acá en el tiempo, recuerdo las vísperas de mi parto. Todo un día internada enchufada a la oxitocina porque la piojosa no quería salir y la placenta ya no le servía para nada. Todo un día hablándole para que dejara la fiaca y saliera de una vez, que yo tanto la esperaba. Todo un día cagándome de risa cada vez que venía mi doctor y la peridural metétela en el orto porque a mí el parto no me va a doler nada de nada. Creo que ya lo conté.

Las vísperas de otro viaje, que me pone quinientos kilómetros al sur de la soledad. Y pongo este párrafo en presente porque así es de presente. No sé qué se pone en una valija cuando una se va por primera vez de vacaciones con el hombre que ama. No sé lo que es irse de vacaciones con el hombre que se ama. Hará demasiado frío, lloverá, cómo será la luna ahora sobre aquella ciudad que no veo hace treinta años, y que ahora me va a devolver este tipo increíble, dulce y huraño, que se anima, se anima a pasar una semana conmigo que hace tantos años que no sé lo que es convivir con un hombre. Todos los terrores y las ilusiones es lo que se pone en esa valija, al lado de los zoquetes y el camitontito. Todas las dudas y los anhelos, ahora lo sé, creo. Los sueños que alejan dolores, eso se pone. La posibilidad incierta pero sí, dale, de que las cosas sean diferentes, de que al fin haya llegado el tiempo de descansar, de dejarse mimar, de sostener y dejarse sostener. Y otra vez los temores... ¿Se aburrirá, la pasaremos bien, nos reiremos, nos enojaremos, podré adueñarme de esa ciudad con mar? Quién sabe, tantas cosas pueden pasar entre dos personas en una semana...

Las vísperas tienen un tinte verde claro, como la voz de mi hija. Tienen ese saborcito a promesa, esa impronta de novia por entrar al registro civil, ese ronroneo del cielo por la madrugada, cuando la luminosidad del día se abre paso entre los edificios y se cuela en el dormitorio, el olor de la tierra justo justo antes de que empiece a llover. Esa ansiedad del murguista esperando a su colombina a la salida del tablado. Es como esa mirada medio así de abajito que es preludio de una noche más de amor, igual a ninguna otra.

Las vísperas son un regalo maravilloso cuando sabés, sabés, que al otro día te va a pasar algo definitivamente bueno.

Así estoy hoy. En vísperas...

He dicho

jueves, 13 de octubre de 2011

OKTUBRE. EL FUTURO

Llegó octubre y el futuro está acá. Capaz que ni te diste cuenta, porque andás ocupad@ en otras cuestiones. A lo mejor estás, como yo, viendo que vestido lindo le comprás a tu hija para su graduación, que falta tan poquito. O haciendo cuentas para ver adónde te vas de vacaciones este año, si el mar o la sierra, el sur o el norte, si te vas en micro o en avión, ahora que por Aerolíneas sale casi lo mismo. O viendo si aprovechás el aguinaldo para darle una refrescada a tu casa. O pensando si te comprás un lcd en cincuenta cuotas para ver el partido. O puteás porque no te podés comprar la casa pero podés mejorar tu estar en la que alquilás con un aire acondicionado. Tal vez estás planeando un asadito para el domingo con tu familia o terminando de desarmar las valijas del fin de semana largo.


El asunto es que te ocupás de tus cosas de hoy, de mañana, de dentro de unos meses, y no andás pensando en el futuro. Estás viendo qué país tenés hoy, que condiciones de vida tenés hoy, que podés cambiar el celu, o tener dos, que tienen celu tus pibes, tu vieja, que hay dos compus en tu casa, que podés cambiar el auto, que casi no podés andar por Buenos Aires porque está lleno pero lleno lleno de autos, como nunca viste en tu vida. Y si andás en bondi, tren o subte, puteás porque a toda hora está lleno, y eso es porque hay más gente que viaja, porque hay más gente que va a laburar todos los días. Y sí, de vez en cuando se te cruzan algunos quilombitos, algún piquete, alguna manifestación, un paro de tren o de subte. ¿Te acordás de cuando eso era todos pero todos los putos días a toda hora?


A lo mejor sos de los que todavía no acceden a un auto, a una casa, a un sueldo que te permita ahorrar. A lo mejor la yugás todos los días en un trabajo irregular, con un sueldo con el que no llegás a fin de mes. Y entonces no pensás mucho en el futuro porque te preocupa el hoy, las cuadras que tenés que caminar para comprar más barato, cómo estirás esos manguitos, conseguir los certificados de escolaridad y vacunas de tus pibes para cobrar a fin de año el resto de la AUH. Pero seguro que tenés menos preocupaciones que hace unos años, cuando ni siquiera preocupaciones podías tener y para comer tenías que esperar la bolsa que te daba el gobierno de turno, y capaz que hasta terminaste internad@ por una anemia machaza fruto del alimentarte mal. A lo mejor sentís que el futuro no te está llegando, pero te juro que hay quien está trabajando para que tengas ese futuro y mejores este presente.


Vos estás con estas cuestiones del hoy y por ahí ni te das cuenta de que ya estás viviendo el futuro. Por ahí ni te avivaste de que los tres millones y medio de pibes que hoy reciben la Asignación por hijo, dentro de quince o veinte años van a tener un título secundario, van a tener todas las vacunas, van a estar mejor alimentados que los pibes que hoy tienen quince y que vivieron una vida de mierda, teniendo que salir a chorear o refugiarse en el paco. Oséase: en quince o veinte años vamos a tener tres millones y medio de pibes con las mismas oportunidades para empezar una carrera terciaria o universitaria o acceder a un empleo en blanco. Eso es el futuro y lo tenés acá. Alguien lo pensó.


Vos estás en esas cuestiones del hoy y por ahí no sabés que dentro de veinte o treinta años las mujeres no se nos van a morir por cancer de cuello de útero, porque a partir de este mes se está vacunando a las niñas de once años contra el HPV. Y que nuestros pibes van a ser más sanitos porque el calendario de vacunación tiene dieciséis vacunas que hay que darles sí o sí, y que el Estado se las provee. Y nuestros viejos están mejor hoy porque tienen medicamentos genéricos, y planes para irse de vacaciones gratis, y aunque todavía no ganan lo que quisiéramos todos que ganaran, sin dudas tienen una vejez un poco más tranquila, y más digna. Igual que la que vas a tener vos porque el Estado garantiza que tus años de trabajo se te devuelvan en tus años de reposo, en lugar de que te los rife una AFJP. Ese es el futuro y lo tenés acá. Alguien lo pensó.


Vos estás en estas cuestiones del hoy y ni te imaginás que si a alguno de tus pibes se le ocurre estudiar ingeniería, por ejemplo, como a la mía, si esto sigue como hasta ahora, no va a terminar manejando un taxi, porque ahora tenemos Atucha I, II, y vamos por la III. Porque además inauguramos parque eólico, reactivamos astilleros, megausina en Río Turbio, arreglamos submarinos, desarrollamos la industria metalmecánica, de a poco vamos mejorando y ampliando el sistema ferroviario, tenemos doscientos ochenta parques industriales, hacemos celulares y computadoras en Ushuaia, vienen las empresas a fabricar acá, hacemos autos, en fin, levantamos las persianas que se fueron cerrando desde la dictadura hasta el presente. Y todo eso es trabajo para hoy y para dentro de veinte años. Y es un país industrializado, que no dependa de las importaciones. Ese es el futuro y lo tenés acá. Alguien lo pensó.


Vos estás en esas cuestiones del hoy y capazmente ni te figurás que esos científicos que repatriamos están trabajando para que dentro de quince o veinte años tengamos más y mejores vacunas, medicamentos, biotecnología, valor agregado, energía, conocimiento, y que están formando los científicos del mañana, así si a tu pibe se le da por las ciencias va a tener hospitales, laboratorios, fábricas, universidades, institutos en los que poder laburar. Acá, no en Europa ni en EEUU. Que para eso creamos el Polo científico tecnológico. Ese es el futuro y lo tenés acá. Alguien lo pensó.


Vos estás en esas cuestiones del hoy y ni pensaste que cuando ampliamos las redes cloacales, de agua potable, líneas de alta tensión, construimos hospitales, escuelas, a lo largo y a lo ancho del país, no sólo estamos mejorando las condiciones de vida actuales de las poblaciones de la Patria, sino que estamos, lenta pero firmemente, creando el campo propicio para que la gente se quede en las provincias, se desarrollen las distintas regiones y se descentralice la producción y la ocupación del territorio. Eso es el futuro y está acá. Alguien lo pensó.


Vos estás con esas cuestiones del hoy y no dedujiste que cuando destinamos más plata para educación y menos plata para pagar la deuda (que encima renegociamos con amplias ventajas para nosotros) estamos construyendo un país con mejores oportunidades para todos, con menos desigualdad, y esto lo vamos a ver en unas décadas, cuando los pibes sean profesionales trabajando en su Patria. Ese es el futuro y está acá. Alguien lo pensó.


Vos estás con esas cuestiones del hoy, y podés estarlo, tranquilamente. Porque el país de acá a veinte años lo está pensando alguien que lanza un plan industrial y otro agroalimentario que llega al 2020, alguien que se ocupa de mejorar tu vida de todos los días pero también la de tus hijos y tus nietos. Alguien que sin duda merece el título de Estadista. Alguien que tiene un plan, de verdad, y ese plan es inclusivo, igualitario, industralizador. Alguien está pensando por vos y por todos, para que puedas ocuparte de las cuestiones del hoy sin tanta angustia por el mañana. Alguien está pensando el futuro por primera vez en décadas. Y lo está llevando a cabo.


Y ese futuro está acá, y va a seguir estando. En este oktubre vos podés decidir que ese futuro se siga construyendo y sea definitivamente nuestro.


He dicho.



viernes, 15 de julio de 2011

POR QUÉ SERÁ...

Comparto esto que escribió mi amigo Oscar Canabal...




Por qué será.

Es lo que me pregunto.


Por qué será que me importa el resultado de una elección si a mí no me afecta para nada.


Por qué será que me importa el estado de los hospitales públicos si yo no los uso, tengo Osde 410. Y los que tengan que usarlos que se jodan, que hagan cola para que los atiendan. Si además los que usan los hospitales son paraguayos, bolivianos, de Avellaneda, de Morón, gente de la provincia, que para muchos de los que vivimos en la Capital son lo mismo que los paraguayos, los bolivianos y que ni siquiera pagan impuestos en la ciudad.


Por qué será que importan las escuelas si no tengo hijos y debería ver toda inversión en educación como un gasto inútil. Inclusive los subsidios que dan todos los gobiernos a las escuelas privadas. Que los que mandan a sus hijos a esas escuelas que paguen fortunas, total a mí qué me importa. Y si no pueden pagarlas que manden a sus hijos a la escuela púbica y se mueran de frío, total, a mí qué me impota.


Por qué será que me importa el estado del tránsito, ando en una moto BMW y a los embotellamientos los paso por el costado, con mucho estilo claro está, y los pozos no me importan, la moto es todo terreno. Y los que andan en bondi que se caguen, y los que andan en auto lo mismo. Que se jodan, que lo dejen en la casa y que viajen como puedan, en los 40km de subte nuevos o a pie. Total a mí qué me importa. Además la mayoría de los que vienen en auto a la Capital son de la Provincia, y me pregunto, ¿no deberían pagar un canon para usar nuestras calles que ellos rompen? Si tienen plata para pagarse un auto nuevo tendrán plata para pagar un peaje por usar las calles de la Capital. No sé, una idea nomás. Porque nosotros acá en la capital pagamos nuestros impuestos para usar las cosas que son nuestras.


Por qué será que me importa que el acceso a los bienes culturales sea para todos si cuantos más brutos haya a mí me conviene. Son más fáciles de "llevar", que sigan en el pan y circo y que no jodan. Para qué avivarlos, para que después reclamen? No, que sigan ahí, que coman y beban y tengan mucho miedo. Y consuman lo que se les vende, que para eso tengo una agencia de publicidad.


Por qué será que me importa ser coherente si la la mayoría no lo es. Alaban la libertad de un peruano como Vargas Llosa a decir lo que le plazca y censuran a un argentino como Fito Paéz a ejercer la misma libertad. Además el peruano ni siquiera vive acá. Qué tiene que venir a hablar acá.


Por qué será que me importa que los medios digan la verdad si mis opiniones me las formo solito, leo todos los días el Washington Post, el New York Times, el Guardian, Le Figaro, Le Monde, El País y el Corriere della Sera, todo por internet y cómodamente en mi casa. Que al resto los opinen como quieran, si yo estudié inglés, francés, portugués y me rompí el lomo para aprender, que hagan lo mismo que yo o que se jodan. Total si a mí no van a influir así nomás. Total, para saber lo que pasa acá veo la BBC o TV5 que sí son medios serios. Por eso tengo cable.


Por qué será que me importa lo que se haga con la basura, si como dije yo no tengo hijos y si se jode el medio ambiente por no reciclar a mí no me cambia la vida. Cuando esté todo realmente jodido yo no voy a estar en este mundo.


Por qué será que me importa que todos los que vivan en esta ciudad tengan una vivienda digna si yo tengo mi propia casa y por cierto es muy grande para dos personas y está en pleno centro y cada año que pasa vale más y más. Si los demás no tienen nada será porque no la yugaron como yo. Será porque acá, dicen, nadie quiere trabajar.


Por qué será que me importa que se juzguen a los genocidas y a sus cómplices si a mí, ni a nadie de mi familia, nos tocaron un solo pelo. Si a los que se metieron en política los masacraron que se jodan, quién los mandó a meterse, y si los familiares ahora andan reclamando los hubieran cuidado antes, que ahora no lloren.


Por qué será que me importa a quién se elija si la política no sirve para nada, los gobiernos no tienen nada que ver con la economía, es puro viento de cola y de última para eso tengo pasaporte europeo y viví en Francia cuatro años (Francia nunca se va a ir al cuerno como Grecia y España) Si se va todo al demonio acá me rajo y listo.


Por qué será que me importan todas estas giladas si yo vivo fenómeno?


Será porque crecí en un hogar de laburantes y no reniego de mi clase.


Será porque estudié en la escuela pública, en la universidad pública y me siento en deuda con el país.


Será porque me jode la injusticia.


Será porque mis viejos son inmigrantes y sé lo que es la discriminación.


Será porque viví casi 9 años en Europa y vi lo que es el desprecio hacia el que no pertenece.


Será porque creo que además de trabajar muy seriamente y de formarme siempre considero que tuve mucha suerte, y que la suerte no es pareja para todos.


Será porque me duele la injusticia.


Será porque no creo que el victimismo sea el camino.


Será porque no me da lo mismo que ganen los que hacen un culto de la liviandad y del desprecio al diferente.


Será porque creo que a los tibios los vomita Dios y que los hipócritas que odian todo lo que huela a igualdad arden, hoy, en sus propios infiernos, y ahí se retuercen impotentes, festejando batallitas de una guerra que a la larga jamás van a ganar.


Será.

jueves, 14 de julio de 2011

YAS TÁ...

Yas tá, ya pasó, sana sana culito de rana, decía mi madre (en realidad decía colita pero a mí me gusta más culito) cada una de las muchisísimas veces que yo aparecía llorando con un bruto raspón en la rodilla, porque me había hecho bosta contra el suelo, sea porque ese árbol estúpido no me había sostenido o los patines de rueditas anaranjadas habían sido ineficaces. Y me mandaba el merthiolate y soplaba, soplaba. Laputaqueloparió con el merthiolate.

Una sensación parecida tengo desde la derrota del domingo. Algunas cosas aprendí desde aquellos -no tan lejanos, che- años de mi infancia. En principio que sí, hay que llorar, hay que berrear. Un poco. Los segundos necesarios para entender que no es que el árbol no te sostuvo, si no que metiste la pata mal.

El domingo, después del bajón de ir viendo, uno a uno, todos los sobres de mi mesa, después de la maldita planilla, después de que el 47 y la charrasca me golpeara la cabeza, después de la primera pasada por el NH, la pasada por el comando de la comuna, otra vez al NH para ser una de los diez o quince militantes que vimos salir al candidato y lo aplaudimos, después de todo eso, digo, que fue la berreada, la puteada, la incomprensión, me soné los mocos y encaré la botellita de merthiolate.

A prosópito no entré en las redes sociales. Supuse que iba a ser una gran puteada general. Occcvio. La primera reacción. Está bien. Es lo que uno hace cuando se da un porrazo. Tonce, era previsible que hasta se saliera a hablar pestes del famoso "electorado porteño", una entelequia que no llegamos a comprender en su compleja totalidad.


Al otro día empecé a leer a los compañeros, y encontré algunos escritos como el de Mendieta y el de El Marquesito, que echaban algo de luz sobre el asunto, entre tantos otros que también lo hicieron.


Es legítimo y hasta saludable cuestionar la voluntad popular, siempre y cuando se haga para intentar comprenderla, para asirla, y -sobre todo- para preguntarnos por qué no nos eligió, qué estamos haciendo mal, qué error estamos cometiendo, sea en la comunicación, en la logística de campaña, en el discurso y su llegada a "la gente". Qué es lo que no entendimos. Autocrítica que le dicen.

Según mi escaso entender, desde hace muchos años ya, cambió sustancialmente la sociedad argentina y -sobre todo- su forma de dejarse convencer. Y esto incluye las propuestas políticas y por supuesto también a los candidatos. El que hizo punta en una nueva forma fue, sin dudas, don Raúl Ricardo, inaugurando la era de las campañas manejadas por publicistas, en la que un candidato se vende cual gaseosa. No digo que es lo mejor, digo que es lo que hay. Y digo que es lo que resulta, sobre todo cuando no hay una gestión contundente para mostrar. Macri lo llevó al paroxismo. Y le resultó. Como a De Narváez el alica-alicate.

Nosotros, tal vez por un exceso de convicción en cuanto a que lo que pensamos, decimos y hacemos puede comunicarse eficazmente de manera tradicional, nos quedamos ahí. No digo que debiéramos haber repartido globitos ni poner a Filmus a decir boludeces o a bailar como un espástico, no. Digo que evidentemente debiéramos haber sido un poco más modernos y más direccionados en la comunicación.

Otra cosita que me parece es que no era muy eficaz esto de pegarse tanto con la Nación. Lo decía yo a algunos compañeros cuando empezó a hacerse evidente que Cristina tiene una alta intención de voto en la capital, y que Macri también. Nunca me resultó descabellada esa idea. La "gente" de la capi opera de esa manera. Se cree que reparte poder, y eso no está del todo mal. La "gente" está bien con Cristina, ve que las cosas andan mejor, pero no quiere un delegado del gobierno nacional. Y Filmus parecía un delegado. Al menos el discurso trasuntaba eso.

Mi amigo Oscar Canabal, brillante publicista, lo expresa de esta manera: "Los porteños tienen, como todos los electorados, características particulares, y Filmus no tiene esas características. A eso sumale una estrategia de comunicación pésima. Y en consonancia con esa estrategia la campaña publicitaria fue realmente mala. Es de locos decirle a un distrito que pretende ser "independiente" como éste, decirle que te vas a pegar 100% al Gobierno Nacional. Y eso es lo que hizo el FPV. Muchas veces ser tan obsecuente juega en contra". Sigue diciendo mi amigo Oscar: "Por eso, no hay que enojarse con la gente, un candidato se empaqueta y se vende como se vende una Coca-Cola, ahora vos podés vender cualquier cosa, también le hacen publicidad al Glifosato y es veneno puro". Macri. En fin...

Hasta acá, parte del merthiolate, debería haber más. Pero después, nomás. Ahora hay que ponerse los patines de ruedita anaranjada de nuevo y salir a jugar, siempre hay una veredita que no exploramos, que no transitamos. Ahora queda la segunda vuelta. Los números no dan, no dan. Estamos más bien en el horno, si pensamos que el 3% que votó a la cejuda seguramente va a votar al niño Maurizio. Con eso le alcanza.

La única posibilidad, creo humildemente, es salir a buscar el voto de ese casi 30% que el domingo se quedó en su casa. Salir a conquistar esas voluntades. No digo enamorarlos, al menos atraerlos. Es el último resquicio por donde puede colarse la probabilidad de revertir el resultado del último domingo. Y si no lo logramos, el señor ese de la foto va a ser otra vez jefe de desgobierno de nuestra amada y odiada ciudad.

Vamos a ir a la segunda vuelta. No sólo porque lo dice la ley. Vamos a ir porque tenemos orgullo, porque tenemos dignidad. Porque nuestros hijos tienen que saber que vamos a dar la pelea, eso es lo que tenemos que enseñarles, que soldado que huye no es soldado, es desertor. Y que si hay que morir, debe ser con las botas puestas.

He dicho.

miércoles, 6 de julio de 2011

YO QUIERO UN CUERVO DE JEFE DE GOBIERNO

Cuerva y peronista. Así me hizo mi viejo. Debo decir, en rigor de verdad, que ambas condiciones me han traído más decepciones que alegrías en mis casi 45 años... pero cuando han traido alegría... ¡que fiesta, mi diossss!


Ayer estuve en la manifestación azulgrana frente a la legislatura porteña por la restitución histórica del predio que ocupara el viejo y querido Gasómetro, hasta que las garras infames de la dictadura hundieron su mugre y el intendente de facto Cacciatore (el mejor intendente, según el preclaro niño Maurizio) nos afanó literalmente nuestra cancha, saqueo que fue completado en el 85, cuando el Concejo Deliberante cambió la zonificación para permitir el aterrizaje de Carrefour.



La historia es conocida pero no es el punto central de mi posteo. Andaba yo con mi piojita enardecida de fervor sanlorencista (también en esto cumplí, viejo), saltando con Vicentico y el cantante de La mosca, que nunca me acuerdo cómo corrrcho se llama, gritando como desaforadas las dos, pura sangre popular, sangre azul y roja, los muchachos de la Butteler, las mujeres con los pibitos en brazos, todos alborotados, reclamando justicia, emocionándonos con las palabras de Scotta, viéndolo a Rendo, recordando al Nano Arean, silbando contundentemente cuando en la pantalla gigante aparecía la foto de la junta militar, volviendo a silbar cuando aparecía en la misma pantalla el border que tenemos por jefe de gobierno, balbuceando infructuosamente algunas palabras inconexas para no comprometerse a nada, aplaudiendo cuando aparecía Filmus, conocido hincha del Ciclón, empeñándose en devolver el predio a sus legítimos dueños.



La hinchada de San Lorenzo tiene algunas cosas claras, me dije. Tal vez porque el Ciclón es el club que une a varios barrios (Boedo, Pompeya, parte de Parque Patricios, Soldati, Lugano, Bajo Flores) de reconocida impronta peronista, barrios que sufrieron la golpiza de la dictadura en su propia carne. Y encima el afano del Gasómetro. De ahí el odio visceral a la dictadura. Al niño Maurizio sencillamente no lo bancan por ser el dueño de Boca, y por atorrante, y por mentiroso, y por deberles las viviendas, y porque tiene las escuelas hechas mierda, y porque los hospitales están para el culo, y porque en el Borda los internos se cagan muriendo de frío, y porque reivindica a Cacciatore, y porque los mandó a apalear en el Indoamericano, y una larguísima lista de porqués.



El domingo, tenemos oportunidad de revertir la historia de nuestra ciudad. Yo, por peronista, quiero que el Proyecto Nacional llegue con sus brazos reparadores a esta ciudad que amo. Y por cuerva recalcitrante, quiero que mi próximo jefe de gobierno sea cuervo. Alegría y justicia para el Pueblo.



He dicho

lunes, 11 de abril de 2011

ANDÁ PARA ALLÁ, MOCOSO DE MIER...!!!


Él dice que es un posteo medio bobito, pero a mí no me parece. Buó, puede ser que no sea muy objetiva, yo... (y el posteo tampoco). Vayan y mirenlón. Después me cuentan.
Qué bueno es que otros laburen cuando una ta ferma...

ESTE BLOG ESTA ORGULLOSO DE SER PARTE DE LA MIERDA OFICIALISTA