
La capa mostra namber guán de la Argentina, oséase mi Presidenta, acaba de dar las razones científicas de la alegría peronista: el choripán. Esta, al menos, fue la conclusión a la que arribé después de escucharla.
Mi presi, que estaba presentando un importante convenio con la industria porcina, de pronto se tiró el pelito así para atrás y dijo muy suelta de cuerpo que la carne porcina mejora la actividad sexual. Acto seguido, le mandó que "es mucho más placentero comerse un chanchito a la parrilla que tomar viagra", ante la mirada atónita y risueña de los presentes y (supongo yo) el gesto envidioso de la Carrió que seguro la miraba por TV (a la presi y a la actividad sexual, jijiji). Y como ya estaba en el baile, bailó, y siguió contando que en un fin de semana con el Néstor en El Calafate, habían comido, en lugar de cordero, un chanchito "y también comí el cuerito que se hace así como una galletita" y que "la cosa había ido muy bien". Todo esto, con una sonrisa de oreja a oreja, que es como solemos andar las mujeres peronistas. Levemente se sonrojó cuando se hizo la que se había dado cuenta de lo que había dicho, y remarcó "Kirchner me mata". Jua. Todo en un breve acto.
Después, nada, siguió explicando el acuerdo, hizo hincapié en la importancia de la diversificación y la necesidad de agregar valor a la cadena de producción, le pegó al sojanismo diciendo que "No hay mayor refuerzo para el atraso que ser dependiente de una sola cosa, de una sola actividad, en materia económica", pero a esa altura ya no importaba nada, la presi sonreía y explicaba, un poco despeinada, un poco jocosa, bastante peronista.
Y mientras, yo pensaba en las razones científicas que contaba arriba: si el chori se hace con carne de cerdo, tenemos la explicación irrefutable de la cara distendida y la sonrisa giocondística que nos caracteriza a las mujeres peronistas, y la actitud de canchereo relajado que caracteriza a nuestros compañeros peronistas.
Ahora bien: como peronista se me ocurrió también que podríamos socializar la cuestión, y mandar simpáticas heladeritas portátiles con algunos choris, unos matambritos, unas bondiolitas y unos pechitos de cerdo a gentes como la Carrió, la Bullrich, Biasatti, Cleto, la Giúdice, el hijito del Alfonso, Macri, Pinedo, Silvestre, TNembaum, la Santillán, Mirtha, y demases gentes a las que, evidentemente, les hace falta. A ver si cambian un poco la onda...
He dicho