
En fin... el asunto venía por esta campaña hipócrita y cínica que Clarinete sorete viene desarrollando en el tema Derechos Humanos, corriendo al Gobierno por recontra izquierda.
Encontrámonos, en la edición del domingo pasado, con un reportaje a un ignoto ex diputado provincial de Santa Cruz, que cobró cierta notoriedad a partir de unas boludeces que le dijo al boludo de Majul para su boludo último libro. El quía es un tal Flores, otrora compañero de Néstor, hoy acérrimo difamador. No se gasten en googlearlo, toda la información que hay sobre él refiere a sus dichos contra los Kirchner.
Con total desparpajo, el tipejo dice lo siguiente sobre Néstor y Cristina:
Vean ustedes qué revolucionario el muchachito. Y qué malo, malo, malo el Néstor. Flores, la versión santacruceña del Che Guevara y Ho Chi Ming, ¡¡¡renunció al tribunal de disciplina partidario!!! ¿No será mucho, che? En cambio, el turrrrrrro de Néstor, no díjo ni pío. ¿Será porque habla castellano? ¿Y la Cristina? Bloqueó un proyecto para que se conmemorara el 24 de marzo. Ella solita. De puro guacha nomás.
El periodista (si me permiten llamarlo así) le dice:
A lo cual el zanguango responde:
Impresionante. Los Kirchner prostituyeron tanto las ideas que anularon las leyer de impunidad enviando al Congreso los proyectos respectivos, con lo cual podemos tener procesados a más de 600 represores y condenados a casi un centenar. Pero no hicieron nada para acelerar los juicios, dice. Ajá. ¿qué esperaba que hicieran? ¿Apretar a los jueces? ¿darles un sobresueldo si son más rápidos? ¿Un Presidente puede agrupar las causas? NO. Eso es competencia exclusiva del Poder Judicial. Los recursos de los juzgados son partidas especiales del Presupuesto Nacional, que debe ser aprobado por el Congreso. Lo de la cooptación con dinero y cargos de Madres y Abuelas, sencillamente es ignominioso. Flores, callate y seguí...
Adentrándonos un poco más en la edición dominguera del sucio pasquín de la apropiqadora, nos topamos con una columna de Marcelo Moreno, que es digna de ser analizada por psiquiatras, psicólogos, neurólogos y todo tipo de bochólogo que ande por ahi. Alguien que pueda explicar en qué mente perversa, enferma, retorcida, puede caber la idea de enlazar los escándalos sexuales del marido de la Bullock, Tiger Woods, Bill Clinton y los abusos sexuales de los curas con la celebración del 24 de marzo. ¿¿¿Lo quuuueeeeeé??? Así como leen. Después de hacer un breve repaso de estos episodios (que bien podría haber hecho mi tía Chabela) el tipo se pregunta:
¿las víctimas de estos disímiles atropellos, vejadas y traicionadas por aquellos en que depositaban su confianza, obtienen algún consuelo o reparación en la ventilación del arrepentimiento, en la bochornosa exposición pública de sus victimarios?
Y acto seguido, como si tuviera algo que ver, espeta:
Si yo no estoy tan mal como parece, el tipo está diciendo lisa y llanamente que el kirchnerismo se cogió a las víctimas de la dictadura. Digo, es la única manera que se me ocurre de relacionar esos episodios de índole sexula con la marcha del 24. Digo, pensando que occcc-viamente este Moreno (Moreno el malo) no sabe que todo el país sufrió los efectos mortíferos de la dictadura. O no lo sabe o él no se considera entre las víctimas. O ni considera como propios a los treinat mil compañeros desaparecidos. Ni a los cuatrocientos pibes que nos falta, contando a esos dos de los que él y todos los periodistas del multimedio no hablan, salvo para decir que la causa se desarrolla con normalidad.
El tipo sigue: "Pareció que las balas de los años de plomo se reutilizaban para disparar contra todos aquellos que no comulgaran con el ambiguo credo político que se imparte desde la Casa Rosada. Porque convengamos que entre el pago a rajatabla de la deuda, el canje con ganancias recontra millonarias a los bancos internacionales y los niveles de pobreza e indigencia, fruto de la tan particular política redistributiva no conforman un matrimonio feliz con el discurso progre y las proclamas antiimperialistas".
Pasando por alto la hijaputez de la imagen de las balas, vamos por las otras cuestiones: el pago de la deuda y la quita que consigue el país ya debe estar cansada de explicarlo nuestra Compañera Presidenta, remítase a cualquiera de sus discursos, muchachito Moreno el malo. O pregunte a Boudou o a la prima Mecha, la que nos cuida la platita. No estaría de más, tampoco, que pudiera reconocer, si es que su patrona se lo permite, que los niveles de pobreza e indigencia (si bien todavía no son tan bajos como quisiéramos, ya que nuestra pretención es llegar a cero) son OSTENTOSAMENTE los más bajos de las últimas décadas. Basta con echar un vistazo a los niveles de los 90, 2001, 2003. Por último, sería interesante, muchachito Moreno el malo, que supiera diferenciar entre un discurso progre y un discurso netamente peronista, que es el que tiene este gobierno, que no hace proclamas antiimperialistas, sino que lleva adelante políticas efectivas de soberanía e integración latinoamericana, por si no se enteró.
Termina su vergonzosa columna el empleaducho de marras con una pregunta: ¿Alguien alguna vez pedirá público perdón por esta suma de obscenidades? No hay un solo indicio que permita predecir que semejante lucidez vaya a acontecer.
La lucidez que no acontecerá, sin duda alguna, será que Marcelo Moreno pida público perdón por esta basura que escribió. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por no investigar la causa Herrera de NOble. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por trabajar en un medio que se hizo grande gracias a los chanchullos y la complicidad con la dictadura más sangrienta de la historia. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por trabajar en un medio dueño de una empresa que afanaron a una familia desaparecida. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por tergiversar diariamente la realidad, mentir, ocultar, difamar. La lucidez que no acontecerá, sin ninguna duda, es que Marcelo Moreno y todos sus compañeritos pidan público perdón por seguir siendo tan golpistas y montarse sobre los Derechos Humanos para pegarle a un Gobierno Popular que fue el único que hizo cosas realmente importantes en pos del JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS CULPABLES Y SUS CÓMPLICES. Ups... esta última palabrita incluye a Clarín, me parece. Ahora entiendo. Capaz que tienen miedo de tener que repetir esta tapa.
He dicho