"El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza." ARTURO JAURETCHE

jueves, 27 de enero de 2011

NUNCA MENOS


No quería escucharlo, no quería. Hace unos días está dando vueltas el video. No quería. No quería la tristeza, la nostalgia, el dolor otra vez mordiéndome el pecho sin un mínimo de piedad. No quería que me volviera ese día, la sorpresa, la desazón, el salir corriendo a casa de mi compañero buscando refugio y consuelo y comprender, con su llanto en mi hombro, que el sostén debía ser mutuo, no hay espacio para quedarse en la debilidad propia. No quería los ojazos de mi hija intentando quitarme la pena vanamente, no, no es eso lo que corresponde, los padres debemos sostener a nuestros hijos, no al revés. No quería este temblor de piernas, como aquel después de doce horas de cola que acabaron en un desmayo inoportuno, los compañeros abriendo un camino entre la muchedumbre apiñada entre la que no circulaba el oxígeno pero pude salir yo, la botellita de sevenap que me llegó no sé de dónde, cosas que pasan cuando estás entre el morochaje, que si me llegaba a desmayar en barrio norte seguro pensaban que estaba drogada. No quería llorar de nuevo no.


Pero fui, hice click en el enlace, y ahora que ya lo vi, después de llorar como una pelotuda, en medio de las lágrimas me nace la sonrisa, el orgullo, la tranquilidad de saber que el tipo atravesó mi vida, me devolvió los ímpetus de juventud, las ansias de Justicia, la esperanza. La esperanza. Y, sobre todo, que no lo hizo sólo conmigo, sino con millones de tipos y tipas que hemos vuelto a las andadas, para que nunca menos.


Y que acá estamos, de pie junto a Cristina, hasta la Victoria.


He dicho



2 comentarios:

  1. me ecantaron tus palabras... una compañera recondo tu blog, coincido plenamente en que "después de llorar como una pelotuda, en medio de las lágrimas me nace la sonrisa, el orgullo, la tranquilidad de saber que el tipo atravesó mi vida, me devolvió los ímpetus de juventud, las ansias de Justicia, la esperanza. La esperanza. Y, sobre todo, que no lo hizo sólo conmigo, sino con millones de tipos y tipas que hemos vuelto a las andadas, para que nunca menos.

    Y que acá estamos, de pie junto a Cristina, hasta la Victoria. "

    salutessss cumpa. HE DICHO jeje

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  2. Llore, llore, Néstor se lo merece. Ningún libro dirá que hace tres meses lloro la muerte de un "desconocido". Y espero que mi madre, desde donde carajo esté, no me reclame el hecho de que lloré más a ese hermoso desconocido que a ella misma.
    Todos con Cristina! Un abrazo.

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LO LAMENTO DE VERDAD. OTRA VEZ HAY MODERACIÓN DE COMENTARIOS PORQUE HAY CAGONES QUE CONFUNDEN LIBERTÁ CON LIBERTINAJE. HE DICHO

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